Analizamos
Observamos tu operativa, localizamos las tareas que se pueden automatizar y calculamos lo que te cuestan hoy en tiempo y errores.
Integramos la IA en tu operativa diaria con criterio, sobre los datos que ya tienes y con supervisión humana.
Buscamos los puntos donde la IA aporta de verdad y descartamos los que solo suenan bien. Montamos el flujo dentro de tus herramientas, con tus datos y tus reglas de negocio, y dejamos controles y revisión humana para que el resultado sea fiable desde el primer día.
Quitamos de en medio el trabajo repetitivo para que el equipo dedique el tiempo a lo que aporta.
El cliente recibe atención aunque tu equipo no esté en el teléfono o en el correo.
Una factura, un correo o una consulta que hoy esperan horas a que alguien los atienda se resuelven en el momento, con los datos ya en su sitio.
Atiendes más operaciones sin que cada pico de trabajo pida otra contratación.
La IA se conecta a tu CRM, ERP y correo. No hace falta cambiar de herramientas.
Que el trabajo se haga solo.
Emails que se clasifican, facturas que se registran y documentos que se procesan sin que nadie los teclee. El flujo corre de principio a fin entre tus herramientas, y tu equipo solo se ocupa de las excepciones.
Un asistente que no se limita a contestar: actúa.
Consulta tus datos, decide el siguiente paso y lo ejecuta dentro de tu CRM, ERP o correo. Trabaja para ventas, administración, soporte u operaciones, y pasa el relevo a una persona cuando el caso lo pide.
Atiende cada llamada, también fuera de horario.
Resuelve la consulta, cualifica al contacto o le reserva cita, y lo deja todo registrado en tu CRM. Si el caso lo requiere, transfiere la llamada a tu equipo.
Sin experimentos ni promesas vacías: empezamos entendiendo tu operativa y terminamos midiendo lo que has ganado. 4 pasos:
Observamos tu operativa, localizamos las tareas que se pueden automatizar y calculamos lo que te cuestan hoy en tiempo y errores.
01
Definimos el flujo, las integraciones y las reglas de negocio, incluidos los casos límite, para que no haya sorpresas al arrancar.
02
Construimos la automatización o el agente de IA y lo conectamos a tus herramientas reales.
03
Seguimos errores y tiempos contra una métrica de negocio acordada y afinamos lo que no encaja. Así sabes qué has ganado.
04
Un chatbot contesta y ahí se acaba. Nosotros conectamos la IA a tus herramientas para que el proceso empiece y termine donde trabaja tu equipo, y se pueda medir.
Cada contacto, atendido y clasificado al momento.
Entra un formulario y el agente de IA cualifica al contacto, lo registra en el CRM y activa el seguimiento hasta que se agenda la reunión.
Del documento al ERP, sin teclear.
La IA extrae los datos, se validan y pasan al ERP. Después, un aviso informa a quien corresponde. Sin copiar y pegar.
La llamada se atiende y la reserva queda hecha.
El agente de voz contesta, resuelve la consulta y reserva. Todo queda registrado en el CRM y el cliente recibe su confirmación.
Menos bandeja de entrada, más trabajo hecho.
Cada email se clasifica, la IA decide la acción, la ejecuta en el sistema y envía la respuesta. Tu equipo deja de perseguir correos.
Los informes se hacen solos.
La IA reúne los datos del CRM y del ERP, genera el informe y lo envía a un panel o a tu correo, sin que nadie lo prepare a mano.
Cuéntanos cómo trabajas. Te decimos dónde la IA aporta de verdad, dónde no compensa y qué tendríamos que montar para que funcione.
Dinos cuál es y te contamos cómo se automatizaría, qué necesitaríamos y qué ganarías.